martes, 25 de marzo de 2008

Pero si me dan a elegir...


Amigas remotas y entusiasmos cercanos:



Ha habido convulsiones en mi vida laboral que merecen ser explicadas. Como en toda historia que se precie hay un yin y un yang. Negro negrísimo, malo y casi traumático ha sido mi último mes en la sección de Deportes. En mi cabeza, y en la de otras gentes de esta ciudad, paso por ser un gran periodista en Can Barça, tengo hasta fuentes en el vestuario, lo cual es un lujo asiático.

Pero resulta que mi jefe, después de tres meses de evidente mal humor, rugidos telefónicos y constantes muestras de desprecio hacia mi persona, ha decidido tensar la cuerda y largarme de la sección. No os aburriré con anécdotas sangrantes. Se trata de un tema de criterios, y el periodismo que él hace es mesetario, paleto, amarillo y de polémicas baratas. El mío simplemente quiere ser prensa seria, que es lo que me dijeron que iba a ser este diario. (Qué placer de línea y media, por Dios).

Mi adiós no tiene todavía fecha, pero parece claro que será en muy breve (hablamos de menos de un mes, quién sabe si a la vuelta de las vacaciones por Gales que empezamos mañana con vuestro amado Marcos Morritos Pardeiro y su sucia novia -la que os quitó a vuestro único amor verdadero-. Mi destino es un salto adelante, uno que llevo dos años buscando: la sección de Sociedad.

Pensando en todo esto me encontraba el otro día en mi Cupra, rumbo a Peñíscola y oyendo un cassete que la Cille le hizo a Carla hace 13 años. Y de repente aulló Sabina: "Cronista de sucesos, detective en apuros, conservado en alcohol...". En fin, que soy muy nervi, que si esto se confirma habré realizado un viejo reto, y que con suerte a vuestro regreso os recibiré con una gabardina y sombrero de ala.

Vuestro,

Humphrey.

miércoles, 5 de marzo de 2008

La France



Hay rincones de la France que molan, sobretodo cuando tienen huella pichurra. Va por ti Cerdi!
Arriba la fraternité!
Pichu

martes, 4 de marzo de 2008