domingo, 1 de abril de 2007

Fenómenos barceloneses


Pichu, ya sé publicar: hoy es un gran día. Como supongo que no te interesan las aventuras de Ronaldinho, Eto'o y Messi -que creo que es lo que más me apasiona a día de hoy- debo hacer balance de mis últimos quince días.


Fenómeno Primero: El Gran Troncho vivió aquí durante diez días. Es un tío encantador, que hace que la Cos desordene sus cartesianos horarios y se pase el día canturreando. No, 'Salve Don Bosco Santo' no está aún en su repertorio, pero nos vale igual. Hubo visitas al Strawberry Margarita y se te echó de menos.


Fenómeno Segundo: El adiós cilleriano, que tantos disgustos me ha traído. Mi vida en la alcoba es un desastre, no ganamos para kleenex -como cuando vosotras tres moqueabais sin cuartel en las Asturias- y Carla está desesperada diciendo que no tendrá amigas cuando le lleguen las vacaciones.


Fenómeno Tercero: Mi vida cotidiana ha mejorado sensiblemente, pero justo cuando creía que esto ya era xauxa, ocurre que el Gran Marisón se pasa una semana en plan griñakis. Muchas risas y muchos improperios. He conocido a María José Basconte y la Cille me ha convencido de que no se va a Tanzania en un arrebato de locura.


Coda: ¿Quién te has creído que eres para drogarte en los bosques australianos? Y encima en compañía de gays. A este paso, mis investigaciones sobre el Troncho Oceánico quedarán en no-nada. Para que te vayas familiarizando, adjunto imagen de a qué se parecen dichos falos.

1 comentario:

Cille dijo...

Por Dios y por la Virgen, Albert, no la cagues en algo taaan importante: Bascompte, no Basconte!!!!!!!!!!! Hay errores imperdonables...