Albert, tu entrada sobre la soledad bien llevada me ha hecho derramar una lagrimita... será que estoy muy sensible estos días (hormonal puramente) o que os echo tanto de menos como no sé describir...
Quiero comunicaros varias cosas: la primera es que he estado 4 días hecha una auténtica piltrafa, vómitos, diarrea, fiebres elevadísimas, deshidratación y migraña. Todo apuntaba al temido DENGUE, pero finalmente parece que simplemente ha sido una infección estomacal de las chungas. Mientras tanto, y ante tanto aburrimiento en casa y tan pocas fuerzas mentales y corporales para hacer algo mínimamente útil, me he acabado de viciar a la serie LOST, en 9 días me he tragado la primera y segunda temporada completas, esto es, 50 episodios de 50 minutos cada uno...increíble. A la espera de que editen la 3ª temporada en Centroamérica, ahora me he alquilado Anatomía de Grey, pero debo decir que aunque está bien no le llega a Lost ni a la suela de los zapatos.
En orden de cosas más interesantes (que las hay) os pongo fotos de una noche de farra en la Ninya Silvia, local clandestino donde sirven birra más allá de la hora de la ley seca (2 am). La gracia del lugar es que lo regenta una triple generación de mujeres: la abuela, que fuma marihuana y sonríe sin parar; la madre (Silvia), que está liada con un juez y por lo tanto ningún procedimiento legal de los vecinos parece que pueda afectarle; y la nieta, de nuestra edad más o menos, que está como un tren y tiene a todos los incondicionales del local babeando junto a la barra noche tras noche y taja tras taja. Y entre taja y taja, el sábado pasado llegó la PNC (vulgarmente conocida como la puta pasma) y aporreó la puerta... y cuando 2 de mis amigos (bestiajos, bebedores, inteligentes, agudos, intelectuales y divertidos...ah, y periodistas...Albert, no sabes lo bien que te llevarías con ellos, de verdad, y lo que cuajarían en tu grupo) se rebotaron ante la amenaza de detención con frases tipo “este trato no es digno” y “por favor, enséñeme su número de placa” pasó lo que tenía que pasar. Detuvieron a 9 personas, todos tíos, y así llevan detenidos por desorden público desde el sábado, a la espera de juicio. Lo bueno es que les han puesto a los 9 en la misma celda, les permiten la entrada de una visita 8 minutos al día que les lleva jalo a mansalva y no les han mezclado con otros maleantes. Yo preocupada por ellos, aunque sé que saben cuidarse...
Obviamente, las tres mujeres del local son intocables, ya os he comentado el idilio entre la madre y el señor juez...
Y más cosas siguen pasando: a 4 semanas de viajar a las australias mis niveles de curro son tan increíbles que no sé si llegaré (despierto a la Frenesí que llevo dentro). Y... tenía que pasar... hay una historia de gallumbos (dolor me produce la “elle”, pero asumo mis derrotas) salvadoreños, consumada ya. Aix, pero que lindo hablan los machos por estos lares...
Y que mis ojos están rojos por una QUERATITIS crónica, que veo que se acerca el final de esta primera etapa y me queda aún tanto por hacer aquí...
Os echo infinitamente de menos y espero reportes con desesperación de la Reina de las Cámaras por Europa.
Visca l’Estartit
Quiero comunicaros varias cosas: la primera es que he estado 4 días hecha una auténtica piltrafa, vómitos, diarrea, fiebres elevadísimas, deshidratación y migraña. Todo apuntaba al temido DENGUE, pero finalmente parece que simplemente ha sido una infección estomacal de las chungas. Mientras tanto, y ante tanto aburrimiento en casa y tan pocas fuerzas mentales y corporales para hacer algo mínimamente útil, me he acabado de viciar a la serie LOST, en 9 días me he tragado la primera y segunda temporada completas, esto es, 50 episodios de 50 minutos cada uno...increíble. A la espera de que editen la 3ª temporada en Centroamérica, ahora me he alquilado Anatomía de Grey, pero debo decir que aunque está bien no le llega a Lost ni a la suela de los zapatos.
En orden de cosas más interesantes (que las hay) os pongo fotos de una noche de farra en la Ninya Silvia, local clandestino donde sirven birra más allá de la hora de la ley seca (2 am). La gracia del lugar es que lo regenta una triple generación de mujeres: la abuela, que fuma marihuana y sonríe sin parar; la madre (Silvia), que está liada con un juez y por lo tanto ningún procedimiento legal de los vecinos parece que pueda afectarle; y la nieta, de nuestra edad más o menos, que está como un tren y tiene a todos los incondicionales del local babeando junto a la barra noche tras noche y taja tras taja. Y entre taja y taja, el sábado pasado llegó la PNC (vulgarmente conocida como la puta pasma) y aporreó la puerta... y cuando 2 de mis amigos (bestiajos, bebedores, inteligentes, agudos, intelectuales y divertidos...ah, y periodistas...Albert, no sabes lo bien que te llevarías con ellos, de verdad, y lo que cuajarían en tu grupo) se rebotaron ante la amenaza de detención con frases tipo “este trato no es digno” y “por favor, enséñeme su número de placa” pasó lo que tenía que pasar. Detuvieron a 9 personas, todos tíos, y así llevan detenidos por desorden público desde el sábado, a la espera de juicio. Lo bueno es que les han puesto a los 9 en la misma celda, les permiten la entrada de una visita 8 minutos al día que les lleva jalo a mansalva y no les han mezclado con otros maleantes. Yo preocupada por ellos, aunque sé que saben cuidarse...
Obviamente, las tres mujeres del local son intocables, ya os he comentado el idilio entre la madre y el señor juez...
Y más cosas siguen pasando: a 4 semanas de viajar a las australias mis niveles de curro son tan increíbles que no sé si llegaré (despierto a la Frenesí que llevo dentro). Y... tenía que pasar... hay una historia de gallumbos (dolor me produce la “elle”, pero asumo mis derrotas) salvadoreños, consumada ya. Aix, pero que lindo hablan los machos por estos lares...
Y que mis ojos están rojos por una QUERATITIS crónica, que veo que se acerca el final de esta primera etapa y me queda aún tanto por hacer aquí...
Os echo infinitamente de menos y espero reportes con desesperación de la Reina de las Cámaras por Europa.
Visca l’Estartit
1 comentario:
Cillerina:
Me preocupa que en un país centroamericano y que desde la distancia parece aquella que comúnmente se conoce como República Bananera tengas tratos con periodistas. Quieren tu sexo, de manera incesante. Sé cómo piensan, qué sienten. Y son de los que después no se preocupan de ponerte gotitas en el ojo (hablo de tu queratitis, claro).
Hizo muy bien la policía de cerrar el local. Céntrate y trabaja. Y a esos follamigas, les trasladas mis sinceros deseos de que se pudran en la cárcel.
MachProtector!
pd. Muy a favor de la nieta del juez.
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