domingo, 3 de junio de 2007

Confesión a corazón abierto


Amigas, si no lo hago ahora, no lo haré nunca. Me preguntan desde las Australias por la receta de la Pócima de Alfama. Siempre he considerado que tamaña indiscreción sólo puede llevarse a cabo en el mismo barrio de la Alfama en las noches de luna llena, que es del modo en que yo me enteré. Pero este tribunal dictamina considera que:


1. Está probado que la solicitante me acompañó en mi viaje sentimental por Lisboa. Tanto es así, que incluso estuvo en la casa de la Alfama donde en su día un bávaro me reveló los secretos de este brevaje.


2. Es evidente que la solicitante es sensible a los encantos de la luna llena. Por todo lo cual, procede a la histórica revelación de este secreto milenario.


Coge una botella de vino y ponla al fuego. Debe hervir mucho rato mientras le das vueltas con una cuchara de palo -al más puro estilo Fefa, por supuesto-. El vino debe hervir a fuego lento y en compañía de: un pellizco minúsculo de piel de limón. Si te pasas y el pellizco no es minúsculo, te viene uno como el Miquel Àngel, que podría perfectamente ser tu homeless, y decirte en perfecto catalán "tio, això a gust de vomitat". Aproximadamente 5+1 cucharas de sopa de azúcar. Dos o tres clavos y una canela en rama acompañada de canela en polvo suficiente para que se expanda por casi toda la superficie del vino, cualquiera que sea el recipiente que usas.


Secretos del Druida Martín: Nunca jamás, y eso es lo más importante, me he precipitado a la hora de sacarlo del fuego. Hay días en que, sin motivo aparente, tras quince minutos en el fuego está horrible y en el minuto 16 está perfecto. Si sabe mal cuando lo pruebes, es que le falta tiempo. Y dos. Nunca jamás me he permitido hacer la Pócima da Alfama sin haberme dirigido a ella en sinuoso portugués, recordando la noche en que la conocí, y explicándole que es muy importante que salga buena, que es para mis amigos. Así que ya sabes. Deberás engañarla pretendiendo que sabes portugués.


Mucho amor, amigas. Despues de esto, muchos méritos deberéis hacer para que os cuento lo mío con M.J.B. en la academia de inglés.

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