Éramos tres personas, dos hombres y yo. Era una noche de viernes. Un chupadero con vista de San Salvador (aquí beber alcohol es chupar, y por lo tanto los baretos se llaman chupaderos). Antes de empezar a chupar yo dije "tomemos por mis amigas, Carla y Patricia, y por sus respectivos finales de carrera que están al caer"...
Y por eso acabé la noche a cuatro patas. Es todo tan cierto como que me llamáis CERDO.
Se huele, se siente....la libertad está presenteeee...
m.
No hay comentarios:
Publicar un comentario